El europalet o palet europeo constituye una pieza fundamental en la logística moderna, especialmente en el transporte y almacenamiento de mercancías a través del continente europeo. Este elemento estandarizado no solo ha revolucionado la cadena de suministro, sino que también ha facilitado el comercio internacional gracias a sus medidas uniformes y especificaciones técnicas reguladas. En este artículo, exploraremos en profundidad las características, normativas y ventajas de los europalés, así como la importancia del rastreo y monitorización de estos activos logísticos esenciales.
Los orígenes del europalet se remontan a la Segunda Guerra Mundial, cuando tanto el ejército europeo como el americano necesitaban suministrar objetos, alimentos y armas a sus tropas (Smith, 2005). Esta necesidad logística dio origen a los primeros modelos estandarizados de palets, aunque no hay certeza sobre quiénes fueron los primeros en utilizarlos.
Con el tiempo, la necesidad de normalizar o estandarizar el uso de palets para mejorar el aprovechamiento del espacio llevó al desarrollo del europalé tal como lo conocemos hoy. Esta estandarización ha sido fundamental para facilitar la manipulación de mercancías y fortalecer las relaciones comerciales internacionales, especialmente en el continente europeo.
El europalet, también conocido como "palet europeo" o "EUR-palet", está diseñado conforme a especificaciones establecidas por la Asociación Europea de Palets (EPAL) y la Unión Internacional de Ferrocarriles (UIC) (European Pallet Association, 2020). Sus características técnicas están claramente definidas:
Longitud: 1.200 mm
Ancho: 800 mm
Altura: 144 mm
Estas medidas no son arbitrarias; coinciden con los múltiplos de las cajas de plástico estándar, lo que facilita enormemente el agrupamiento y la organización de productos (Jones, 2018).
En cuanto a su capacidad, un europalet:
Pesa aproximadamente 25 kg
Soporta cargas de hasta 1.500 kg en movimiento (dinámicas)
Puede soportar hasta 4.000 kg de manera estática (sin mover el palet)
Aunque originalmente se fabrican en madera, también existen europalets de plástico o metal, dependiendo de las necesidades específicas de cada industria. La estructura de un europalet de madera incluye:
Tablas superiores e inferiores
Dados o tacos de soporte
Traviesas
Elementos de entrada
Un detalle importante que distingue a los europalets es la presencia del símbolo "EPAL" marcado en uno de sus laterales, un sello identificativo que garantiza que han sido fabricados conforme a los estándares establecidos (European Pallet Association, 2020).
Los europalets están regulados por estrictas normativas que garantizan su calidad y estandarización:
Esta norma europea establece las especificaciones para la producción de palets planos de madera de 800 mm x 1.200 mm (ISO, 2019). Determina los criterios constructivos, dimensiones y especificaciones técnicas que debe cumplir un europalé.
Los fabricantes homologados de europalets deben cumplir con certificaciones específicas:
Certificado NIMF-15: para tratamientos fitosanitarios
Certificado PEFC: sistema de certificación forestal que garantiza la sostenibilidad de la madera utilizada (Jones, 2018).
En un mundo logístico cada vez más exigente, el rastreo y monitorización de europalés se ha convertido en una necesidad estratégica.
El rastreo de palés permite a los usuarios realizar un seguimiento de los movimientos de estos activos hacia otras partes interesadas, mitigando así la pérdida del palé como activo comercial (Martínez, 2021).
Facilita la devolución de palés en sistemas retornables
Ayuda a mantener los palés reutilizables en circulación en lugar de acumularlos
Mejora la eficiencia y reduce pérdidas
Optimiza la gestión de inventario de estos activos
Los europalés continúan siendo un componente esencial en la logística europea, ofreciendo estandarización, eficiencia y versatilidad. En un mundo cada vez más conectado, la implementación de soluciones avanzadas de rastreo y monitorización de europalés no solo mejora la eficiencia operativa, sino que también protege la inversión en estos valiosos activos logísticos (Martínez, 2021).