El seguimiento o tracking permite identificar y rastrear la ubicación de objetos o personas en tiempo real. En la logística moderna, esta capacidad es esencial para optimizar rutas, mejorar la gestión de inventario y ofrecer información precisa a los clientes. La elección de la tecnología adecuada depende de las necesidades específicas de cada negocio, el entorno de operación y el presupuesto disponible.
El Sistema de Posicionamiento Global (GPS) utiliza satélites para determinar la ubicación de un dispositivo receptor. A través de triangulación, calcula la latitud, longitud y altitud, transmitiendo esta información a un sistema central para su gestión.
Ventajas:
Alta precisión en exteriores.
Cobertura global.
Optimización de rutas y reducción de costos.
Detección de desviaciones en tiempo real.
Limitaciones:
Alto consumo de energía.
Señal débil en interiores o zonas urbanas densas.
Costos elevados de implementación.
Obstáculos como edificios altos pueden afectar la precisión.
BLE es una versión optimizada de Bluetooth con menor consumo energético, ideal para dispositivos que transmiten pequeñas cantidades de datos a intervalos largos.
Balizas BLE:
Dispositivos estacionarios que emiten señales periódicas.
Utilizadas en navegación en interiores y monitoreo de activos.
Etiquetas BLE:
Diseñadas para rastrear unidades móviles.
Transmiten su ID y la intensidad de la señal para determinar ubicaciones con precisión.
Bajo consumo de energía.
Instalación sencilla sin cableado extenso.
Alta precisión en interiores.
Costos inferiores a otras tecnologías.
Ideal para almacenes, hospitales y entornos donde se requiere un control detallado de ubicación.
RFID utiliza ondas electromagnéticas para acceder a datos almacenados en un microchip. Un sistema RFID incluye etiquetas, lectores, antenas y software para procesar la información.
Etiquetas: Contienen información única y actualizable.
Lectores: Conectan los datos de las etiquetas con el software empresarial.
Antenas: Instaladas en puntos estratégicos para capturar datos.
Software y Base de Datos: Procesa y almacena la información para gestión en tiempo real.
Ventajas:
Lectura sin contacto y sin línea de visión directa.
Capacidad para leer múltiples etiquetas simultáneamente.
Mayor precisión en la gestión de inventarios.
Actualización de datos en tiempo real.
Casos de uso:
Gestión de inventarios en almacenes.
Control eficiente de la cadena de suministro.
Prevención de falsificaciones.
Optimización de recepción y envío de mercancías.
Característica | GPS | BLE | RFID |
---|---|---|---|
Precisión en exteriores | Excelente | Limitada | Limitada |
Precisión en interiores | Pobre | Excelente | Muy buena |
Alcance | Global | 10-100 metros | Variable (cm a metros) |
Consumo de energía | Alto | Bajo | Muy bajo (pasivas) |
Costo de implementación | Alto | Medio | Bajo-Medio |
Lectura simultánea | No | Limitada | Excelente |
Vida de la batería | Media | Larga | No requiere (pasivas) |
Mejor aplicación | Seguimiento de envíos a larga distancia | Tracking en interiores | Gestión de inventarios |
Las soluciones más efectivas combinan distintas tecnologías:
GPS para el seguimiento de vehículos.
BLE para ubicaciones precisas en almacenes o centros de distribución.
RFID para automatización de inventarios y procesos.
Ejemplo: Los rastreadores GPS de Teltonika pueden leer balizas BLE en paquetes, proporcionando información detallada de ubicación y estado de la carga.
Factores clave a evaluar:
Entorno de operación: Seguimiento en exteriores (GPS) o interiores (BLE/RFID).
Precisión requerida: Nivel de detalle necesario.
Presupuesto: Costos de implementación y mantenimiento.
Volumen de operaciones: Capacidad de lectura simultánea (RFID es más eficiente en grandes volúmenes).
Requisitos energéticos: Soluciones de bajo consumo para mayor autonomía.
Integración: Compatibilidad con sistemas existentes.
Las tecnologías GPS, BLE y RFID ofrecen soluciones distintas para el tracking de envíos y pedidos. La combinación de estas tecnologías permite una visibilidad completa y una optimización integral en la cadena de suministro. A medida que la tecnología evoluciona, se espera una mayor integración, mejor autonomía y un tracking más preciso y predictivo.